Un domingo soleado

Posted on | lunes, 12 de abril de 2010 | No Comments

La pelota rodo por el increiblemente cuidado  pasto hasta tocar los pies de ella, la sintió al instante, porque sus sandalias apenas contaban con una tira transversal que las agarraba a la suela.
El contraste del plastico rojo contra el cuero verde agua la hizo levantar los ojos, y por un instante le sostuvo la mirada.
Penso: este imbesil..no tiene nada mejor que tirarme pelotitas..no le alcanzo la cantidad de huevadas que me hizo.
Su mirada debe haber sido bastante clara, porque el, bajo los ojos de inmediato con gesto avergonzado.
Por alguna razón, y aún despues de 17 años lo seguia detestando.
Había oido las peores referencias de el, incluso la madre del pobre tipo decia que era mala persona.
No cabía duda que ella había sido la victima de la adolecencia de aquel tipo, que el ahora lo sabía y de alguna manera se avergonzaba.
No cabía duda que ella había llevado bien su vida y conseguido acercarse un poco a la felicidad, mientras el desperdiciaba sus oportunidades con la misma liviandad de cuando tenia 15 años.
No era que se vieran seguido, en tres años con suerte lo había visto dos veces. Tampoco era que pensara en el mientras no lo veía.
Si se ponia a pensar, y cerraba los ojos, probablemente no se acordara de su cara, que siempre le resulto  impersonal, aún, cuando ni conocia el significado de esa palabra.
Penso, que esa persona ocupaba más recuerdos de lo que ocupaba cualquier pareja suya, y eso le dolió. Verlo, y sentirse agraviada, era la prueba inequivoca de que no había madurado tanto desde su adolecencia.
Todo lo que ella creyó haber olvidado y superado se hizo presente, unos minutos luego de encontrarselo.
Toda la incomodidad, la sensación de no pertenecer, la bronca, el saberse más inteligente, y que eso no la ayude en nada.
Tenia 15 de nuevo, unas piernas flacas, largas y torpes hasta el infinito. De nuevo estaba sentada esperando para entrar al gimnasio De nuevo el se burlaba de ella, como todos los días desde que la había conocido. Sonrió cuando de nuevo, para hacerlo callar le partió una carpeta en la cabeza, le cayo una lagrima cuando de nuevo todos en la clase dejaron de hablarle durante meses, a pedido de el.
Si tan solo, hubiera sabido 17 años antes, que el pasaba las noches en vela oyendo a sus padres pelear, quiza, se hubiera sentido un poco mejor.
Si 17 años antes, hubiera esuchado a su madre decir: ¿sabes?..Margarita tenia los tobillos tan finos que su esposo le decia tobillo de tero y ella lo odiaba por eso, quiza, oirlo a el entre las risas de sus compañeros  llamandola tobillo de tero, no le hubiera dolido como le dolió.
Y quiza, si la puta psicologa infantil  no le hubiera dicho a sus padres que era todo culpa de ella y su adolecencia, que nadie podía estar tan perseguido, quiza..hubiera podido escapar de eso.
Dieciciete  años despues, parada en ese cesped tan suave y verde se quedó mirandolo, por un momento hasta que el bajo los ojos, y le devolvio la pelota de un tiro, antes de darse vuelta y comentar sobre como alguna gente nunca crece, reir, y seguir conversando sobre aviones.

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