Sobreviviente
Posted on | jueves, 8 de julio de 2010 | No Comments
He llegado a una cierta edad, en la que las cosas se presentan con una claridad pasmosa en algunos de los casos.
Por ejemplo, la razón de ser de las vacaciones de julio.
Esta bien claro, por lo menos para mi, que las vacaciones de julio son una invención sádica de las maestras y los comerciantes, junto con los teatros y cines, para torturar a los padres de los infantes.
No creo que haya nadie que me pueda negar esto. Por lo menos alguien que haya ido a un shopping en el medio de las vacaciones de julio, un día cualquiera entre semana, al medio día.
Y no digo que los niños no las disfruten...las aman.
Aún recuerdo cuando era niña y disfrutaba yo misma de las soñadas vacaciones de julio.
Es más..tengo recuerdos puntales al respecto. Ejemplo, el día que mi abuela nos llevó a mi y a mi hermano, a una amiga, y a mi primo a ver Chatran..una obra maestra del cine de los 80´s. Si..lo recuerdo con claridad. Fuímos al trocadero, un cine tan pero tan grande, que parecia no tener fin.
Niños con pasamontañas por todas partes..pegotes de caramelos, manzanas acarameladas...y un sonido estereo que aturdía, mientras en la pantalla mostraban a un gato que no movia la boca...pero hablaba...que maravilla.
Despues de tan fascinante obra de arte, fuímos a un bar, donde mi abuela pidio una copa melba...otra maravilla. Era inmensa, era descomunal..era, inexplicable.
En mi vida había visto yo tal amontonamiento de chantilly helado y frutas.
Era aún más impresionante que deliciosa. La comimos, manchando todo a nuestro alrededor, mientras mi abuela hacía lo posible por no terminar respirando como un parturienta.
Si lo sufrío, no se le notó, o a mi no me importó y no lo recuerdo.
Ahora, que estoy del otro lado, entiendo el dolor que debe haber pasado...sentirse al borde de la locura, mientras infindad de pequeños pasan a tu alrededor, con las manos pegoteadas, las madres chillan, y el sonido de las voces de las pequeñas voces se alza como un clamor: QUEREMOS MC DONALDS!
Y Mc Donalds..es una tortura aparte. Una maravilla sobrevivirlo, sin pegotes, sin mojaduras de fanta..con niño..y habiendote sentado para comer.
Y una vez que superamos esta prueba..aún nos queda el cine
Una cola de una cuadra y media para llegar; 700 lugares por sala no son suficientes aparentemente, y gracias al señor..porque así, pude irme con una excusa y volver a casa a ver algo en cable, y marcar en el calendario, que falta un día menos para que terminen las vacaciones de julio.

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